sábado, 13 de febrero de 2010
el pescado y la caverna
el pescado y el óxido de metal se tocan en el olor. y llevarte una calada a la boca puede olerte a coño hasta que te das cuenta de que el tapón cavernoso del cliper de metal con el que te estás encendiendo el pitillo guarda humedad y las paredes ya emanan aroma de óxido. y te das cuenta de que el óxido huele como el pescado porque que un coño huele a pescado ya lo das por sabido. y si esto es poesía ahí va un poema: a ver que coño escribo, oh dios, necesito un vaso de agua, veo todo blanco, es todo esto un plató?
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